2 0 1 6
MAY
30
30
Cada vez más mujeres sufren de caída de cabello
La cuenta es simple y, a la vez, reveladora. En Mendoza, hace 25 años, de cada 10 personas que realizaban consultas por problemas en su cabello, tres eran mujeres. Hoy, el número de consultas femeninas se ha duplicado. Esta estadística surge de Salud Capilar, el centro de cuidado natural del cabello ubicado en avenida Colón 235 de Ciudad, con más años de experiencia en la provincia.
“La mujer hoy es mucho más realista y exigente, pues sabe que si bien necesita productos, también debe fortalecer su cabello para verse bien: mejorar su brillo, textura, volumen y suavidad; y eso se consigue con trabajo y orientación adecuada brindada por profesionales”, explicó Sergio Velasco, de Salud Capilar.
Es que la era de la mega información hace que, justamente, ellas no crean en soluciones mágicas, sino que buscan una solución integral de su cuero cabelludo. “Sin dudas, otra de las diferencias sustanciales entre ayer y hoy, es que la mujer de la actualidad es mucho más segura e independiente, por lo que toma la decisión de realizar su tratamiento sin necesidad de consultar a nadie”, explicó Velasco.
Sin discriminación
No hay edades que queden afuera de los problemas que generan algún tipo de alopecia, ni tampoco mujeres que se resignen a perder su cabello. Es por eso que, según los profesionales que trabajan en Salud Capilar, las consultas van desde adolescentes de 13 años, hasta abuelas que buscan verse más bellas. “Hace poco llegó a nuestro consultorio una abuela joven, acompañada por su hija. Ambas comenzaron un tratamiento. Mientras una de ellas cuida al bebé, la otra hace su sesión; y luego, invierten los roles”, contó Sergio.
Según estudios, la mayoría de las personas tienen entre 100 mil y 150 mil pelos en la cabeza, y entre el 10 y el 15% se cae cuando alcanza un determinado desarrollo. Es decir que una persona, por lo general, pierde en promedio unos 70 pelos por día. Esos serían los parámetros normales, claro que los problemas comienzan cuando esos números crecen. Según Miguel Allevato -jefe de la división de dermatología del Hospital de Clínicas y presidente de la SAD- en una nota con El Patagónico, dijo: “en la Argentina se calcula que un 60% de las personas padece caída del cabello. El estrés físico y/o emocional es la causa más diagnosticada en estos tiempos”.
Claro que ese monstruo posmoderno del estrés, a las mujeres se le suman otras posibles causas de algún tipo de alopecia, como el periodo de lactancia, menopausia o trastornos hormonales (problemas tiroides o de variaciones en la prolactina). “Siempre es positivo que el paciente haga su consulta correspondiente. Un problema tratado a tiempo, puede solucionarse sin tantas complicaciones”, agregó Sergio Velasco.
Cómo tratar
Existen numerosos productos de venta libre que prometen el fortalecimiento del cabello y la recuperación del mismo. Lo cierto es que es muy importante no ser presas del marketing y, ante cualquier duda, primero realizar una consulta profesional. En Salud Capilar, por ejemplo, los tratamientos que ofrecen empiezan primero con un diagnóstico del problema y, luego, con la aplicación de productos propios y sesiones de masajes.
“Un tratamiento habitual implica dos o tres veces por semana con sesiones de 30, 45 o 60 minutos.
En la mayoría de los casos, a los tres o cuatro meses los pacientes notan cambios visibles”, explicó Velasco. Y agregó: “La inversión depende de cada caso, pero entre $1000 y $ 1500 es lo que gasta uno de nuestros pacientes cuando inician nuestros tratamientos”.
“La mujer hoy es mucho más realista y exigente, pues sabe que si bien necesita productos, también debe fortalecer su cabello para verse bien: mejorar su brillo, textura, volumen y suavidad; y eso se consigue con trabajo y orientación adecuada brindada por profesionales”, explicó Sergio Velasco, de Salud Capilar.
Es que la era de la mega información hace que, justamente, ellas no crean en soluciones mágicas, sino que buscan una solución integral de su cuero cabelludo. “Sin dudas, otra de las diferencias sustanciales entre ayer y hoy, es que la mujer de la actualidad es mucho más segura e independiente, por lo que toma la decisión de realizar su tratamiento sin necesidad de consultar a nadie”, explicó Velasco.
Sin discriminación
No hay edades que queden afuera de los problemas que generan algún tipo de alopecia, ni tampoco mujeres que se resignen a perder su cabello. Es por eso que, según los profesionales que trabajan en Salud Capilar, las consultas van desde adolescentes de 13 años, hasta abuelas que buscan verse más bellas. “Hace poco llegó a nuestro consultorio una abuela joven, acompañada por su hija. Ambas comenzaron un tratamiento. Mientras una de ellas cuida al bebé, la otra hace su sesión; y luego, invierten los roles”, contó Sergio.
Según estudios, la mayoría de las personas tienen entre 100 mil y 150 mil pelos en la cabeza, y entre el 10 y el 15% se cae cuando alcanza un determinado desarrollo. Es decir que una persona, por lo general, pierde en promedio unos 70 pelos por día. Esos serían los parámetros normales, claro que los problemas comienzan cuando esos números crecen. Según Miguel Allevato -jefe de la división de dermatología del Hospital de Clínicas y presidente de la SAD- en una nota con El Patagónico, dijo: “en la Argentina se calcula que un 60% de las personas padece caída del cabello. El estrés físico y/o emocional es la causa más diagnosticada en estos tiempos”.
Claro que ese monstruo posmoderno del estrés, a las mujeres se le suman otras posibles causas de algún tipo de alopecia, como el periodo de lactancia, menopausia o trastornos hormonales (problemas tiroides o de variaciones en la prolactina). “Siempre es positivo que el paciente haga su consulta correspondiente. Un problema tratado a tiempo, puede solucionarse sin tantas complicaciones”, agregó Sergio Velasco.
Cómo tratar
Existen numerosos productos de venta libre que prometen el fortalecimiento del cabello y la recuperación del mismo. Lo cierto es que es muy importante no ser presas del marketing y, ante cualquier duda, primero realizar una consulta profesional. En Salud Capilar, por ejemplo, los tratamientos que ofrecen empiezan primero con un diagnóstico del problema y, luego, con la aplicación de productos propios y sesiones de masajes.
“Un tratamiento habitual implica dos o tres veces por semana con sesiones de 30, 45 o 60 minutos.
En la mayoría de los casos, a los tres o cuatro meses los pacientes notan cambios visibles”, explicó Velasco. Y agregó: “La inversión depende de cada caso, pero entre $1000 y $ 1500 es lo que gasta uno de nuestros pacientes cuando inician nuestros tratamientos”.
